Los que navegan por mi mar...

miércoles, 21 de marzo de 2018

Distancia






Hoy me pesa tu soledad
el abandono de tu tiempo
el silencio de tus palabras
me pesa
hoy me duele tu distancia
tu falta de atención
tu dureza inesperada
me duele
me duelen los besos que no me das
me pesan los abrazos robados a la oscuridad
ese espacio creado entre los dos
un muro inmenso 
que no me siento capaz de saltar.

© Yashira  2018



viernes, 2 de marzo de 2018

Recuerdo que te olvidé





Cléa Lala


Fuiste parte de mí, 
un día, quizás,
ya no recuerdo cuál,
sí sé que estabas incrustado
en lo más hondo.
Puedo recordar
palabras vacías,
aún me vienen a la memoria
tus salidas de tono,
hasta puedo ver tus ojos,
cuando me mirabas con
ese desprecio que me atenazaba,
pero no recuerdo más,
no sé quién eres,
ni sé tu nombre,
no recuerdo la fecha
en la que esto sucedió.
Sólo sé que ya no estás.
Borré la página de mi vida
en la que escribiste
dejando profunda intención,
primero taché con lápiz,
después, con mi goma,
fui eliminando cualquier resto.
Ya no sé nada. No queda nada. 
Hoy, soy libre,
libre de ti.

© Yashira  2018

Para el Viernes creativo del Bic naranja.


sábado, 24 de febrero de 2018

Bolita de pelo

Tengo mucha suerte.
La suerte de mirarte,
tocarte,
jugar contigo.
Haces las delicias de mis días.
Cuando, 
con tus ojillos juguetones,
Mi pequeño tesoro
me sonríes,
la vida se ilumina.
Eres ternura,
alegría, pasión.
Eres lo más bonito
que me ha dado Dios.
Tu pelo suave,
tu olor a verdad,
tus carreras
llenas de inocencia,
tus lamentos,
tu impaciencia.
Cuando otros te miran
seguro ven un perro,
pero tú, 
no eres un perro cualquiera,
ni tan siquiera eres un perro,
eres mi tesoro,
el que cada mañana rehace el día
y lo convierte en maravilla.
Gracias peluche,
gracias por tus esperas
tus silencios,
tus ladridos pidiendo vida,
tus caricias a empujones,
tus desvelos por pasear,
por evitar mis encierros
que sin ti serían eternos.
Bolita inquieta
que en cada momento,
retoza, lame, busca,
mi pequeño muñeco.

© Yashira  2018

viernes, 23 de febrero de 2018

¿Qué importa?





Dejémonos de chorradas,
no aceptemos más basura,
nos lanzan mierda 
y la recogemos con alegría,
que si soy catalán o soy español,
vamos a ver
¿Hay diferencia?
Que si soy hombre y tú mujer,
y yo me sigo preguntando
¿Dónde está la diferencia?
Si pasas hambre,
si no tienes un hogar donde vivir,
si tu trabajo se fue al cuerno,
si falta cada mañana con qué
llenar el pan de tus hijos;
si en el día a día
miras cuántas horas encendiste la estufa,
si pones velas por no encender la luz,
si temes no poder pagar los recibos;
si la edad no te permite trabajar
pero la pensión no llega;
si sabes quiénes se están llevando
dinero a espuertas
pero ves con impotencia que no hay ley,
solo para el pobre desgraciado,
el que toma ropa o comida del supermercado
porque pasa frío, porque tiene hambre;
si nadie mira tu currículo, ya pasas de cincuenta;
si por no tener experiencia
tampoco hay oportunidad.
De verdad lo demás ¿Importa?
¿De verdad prefieres pelear
por si tu bandera es una u otra?
¿De verdad es importante
si te llaman borrego o borrega?
Estoy cansada de tonterías,
de que me llenen los ojos y los oídos,
de guerras que no son mías.
Soy mujer, parada, española,
y eso ¿A quién importa?

© Yashira  2018



sábado, 17 de febrero de 2018

Quebranto




Una puerta cerrada nunca fue obstáculo
Siempre te colaste a través del tiempo,
a través de la brisa,
te colabas, incluso, a través de los suspiros.
Como aquella tarde ¿la recuerdas?
Estaba sola en mi habitación,
tumbada en la cama sin pensar en nada.
Mi mente ausente, mi cuerpo presente,
mi alma inquieta buscando salidas
¿Cuándo dejaste de colarte por la mirilla?

Hoy sé lo que antes no sabía.

Me regalaste aquel llavero,
la luna colgando de un precipicio,
entonces comprendí que si la luna
caía, yo iría tras ella.
Pero no, tú caíste primero,
siempre compitiendo conmigo.
Caíste y rompiste el hechizo.

Ahora no hay puertas, ni obstáculos,
ni suspiros que frenen tus anhelos,
mi habitación vacía y la cama deshecha,
en el suelo el llavero sin llaves, ni lunas,
sin cuentos que contar,
ni magia que nos reúna. 

Una puerta invisible impide el reflejo,
detrás mi cuerpo, mi miedo,
mis deseos sin futuro,
el juego sin retorno
de ese momento que pasó, que nunca llegó,
que tras la puerta del tiempo 
quedó atrapado como aquella tarde,
cuando entraste sin llamar,
sin permiso, sin respeto.
Cuando no te hizo falta espacio
y jugando al ratón y al gato,
sin darnos cuenta, se rompieron 
los arrebatos, las ganas y tantos encantos. 

© Yashira  2018


miércoles, 7 de febrero de 2018

Se rompió la magia




Al tocarla supe que ya no era mía.
Y lo peor, 
no era de nadie.
Cada centímetro de esa piel
me había correspondido.
Hubo un tiempo de azúcar,
de nubes rosa decorando mi cara.
Hubo un tiempo de aromas,
de fragancias a lavanda, canela y frambuesa.
Era época de intimidad, 
de tardes y noches recolectando estrellas.

Era pasado, 
al rozar su piel supe que no volvería.

Deseé acercarme a su cuello, 
aspirar, por última vez, el perfume 
avainillado que destilaba al excitarse.
Supe que nunca más.
Susurré su nombre para deshacer el hechizo.
Froté el anillo pidiendo un deseo 
que conocía de antemano fallido.
Una luna, sólo una hizo falta.
Rompí la promesa, ya no la necesitaba,
en cada esquina pintada una mirada,
en cada mirada escrita una sonrisa,
en cada sonrisa danzando el alma,
la que en la esquina muere
al mirar esa luna que te pierde
cuando se rompe la magia.

© Yashira  2018


viernes, 2 de febrero de 2018







¿Sabes lo que quiero
cuando te pido un beso?
Tan solo sentir tu cuerpo,
tu mano en mi cintura,
tu aliento en mi cuello.
Te pido que me beses
para no pedirte
ser todo tu cuerpo,
que nadie nos distinga
de adentro que nos tenemos.
Eso quiero,
cuando te pido un beso.

© Yashira  2018



jueves, 4 de enero de 2018

Ante el espejo


Hoy mi blog cumple 6 años, a pesar del poco movimiento, sigue vivo. Gracias a quienes todavía pasáis por aquí, un abrazo grande.





No te fijes en surcos,
ni en cabellos nevados,
mira más adentro,
mira hacia ese rincón oscuro,
el rincón del miedo,
ilumínalo con tu luz,
y no temas, quizás
 alguna herida sangre todavía. 

Esas cicatrices
 no las debes ocultar,
no las debes negar.
Agradéceles,
hoy eres
porque ellas fueron.

Ama cada desgarro,
cada fisura,
dales el amor
que faltó cuando surgieron.

Hoy no niegues lo que eres,
lo que sientes.
Hoy mírate de frente,
al fondo de tu luz,
allá donde la oscuridad se hizo fuerte,
reconócete como ese ser 
que a pesar de la dureza,
en cada instante cubierto de vida,
resurgió con toda su fuerza.

© Yashira  2018


martes, 6 de diciembre de 2016

Dueles

Imagen tomada de Internet


Todavía duele,
al respirar,
al recordar...
Duele cuando revivo nuestros momentos
y constato que ya nunca más.

Cuando tropiezo con algo tuyo,
cosas que te hacían feliz
y a mí sonreír.

Ni las horas, ni los días,
han cerrado esta herida,
ni los meses, ni los años,
no desaparecerá.
Siempre estará,
siempre estarás.
Pervives como los corales,
inmenso cual arrecife
del que no ves el final,
final, palabra difícil de pronunciar,
duele,
duele al respirar.

Me dueles tanto cuando te revivo
en la brisa del mar,
cuando te revivo junto a mí
observando la vida pasar,
amaneciendo, atardeciendo,
juntos cada momento entrelazada nuestra libertad.

© Yashira  2016




jueves, 10 de noviembre de 2016

No quiero decir adiós



Imagen tomada de Internet


Nunca es fácil,
no me siento capaz de aceptar
aunque lo sepa inevitable.
Hay una edad de toma de conciencia,
y aunque duela, lo sabes.
Pero esa aún no es mi edad.
No estamos preparados.
En poco tiempo os habéis
marchado demasiados.
Y con cada uno de vosotros
marcha un trocito de mí,
es doloroso siempre, lo sé,
pero cuando todavía hay tantos sueños por cumplir
te queda sensación de injusticia más que de dolor.
No quiero sentir rabia,
no quiero llorar, ni implorar venganza,
no hay nada que vengar,
lo sé, pero duele y no se entiende.
No quiero entender,
ni quiero despedirme,
y bien sé que es la resistencia
la que más daño hace,
pero hoy, no estoy preparada
para decir adiós, hoy no,
todavía no.
Aún así tengo que despedirte amiga,
igual que ayer te despedí a ti,
parte inseparable de mi ser,
o a ti, a quien traté de ayudar
quizás sin mucho acierto,
y a tí también, otra dolorosa despedida.
En apenas dos años demasiados adiós,
no, no estoy preparada.
Me arrodillo ante la vida,
me arrodillo ante ti, padre creador,
me arrodillo e implorando a tu infinito amor,
suplico por los que amo.
Suplico y pido misericordia.
Humildemente he de reconocer
que en tus manos estamos,
y rota por dentro aceptaré
lo que tengas para darnos.

© Yashira  2016



jueves, 13 de octubre de 2016

Difícil



No sé si es ser optimista o un loco, pero creo firmemente que hay que perseguir los sueños por imposibles que parezcan. ¿Cuál es tu reto de hoy? 

Imagen tomada de Internet


Difícil,
no imposible,
sólo difícil.

Es sentir tu presencia
y miles de caballos galopan en estampida.
No hay sincronización
ni coordinación,
motivación sí,
la que me brindas
en cada mirada,
en cada suspiro.

No es imposible,
sólo difícil.

Soñar no cuesta,
es libre.
La imaginación desbordada
de mi enloquecido corazón,
reniega de razones,
nada se interpone
entre mi sueño y tú,
qué es un "te quiero" más o menos,
un "hasta nunca" o un "jamás"...

Sólo difícil,
No imposible.

© Yashira  2016