De la web |
Tanto tiempo sin ver la luz,
ya nada llama mi atención
y habito al fondo de todo
me aprieto contra el muro húmedo del desconsuelo,
estiro mis brazos fríos, vacíos,
buscando clavar los dedos.
Donde solo había ceniza
recompongo piel y huesos,
a fuerza de voluntad
voy rellenando huecos.
Fluyen manantiales regando campos muertos.
Rehago vida, aire, fuego.
Qué valiente hay que ser
para emprender caminos nuevos,
andar pasos de ciego,
tantear cada centímetro,
avanzar, mostrar, reír;
qué valiente hay que ser
para vivir,
deseando morir.
© Yashira 2024
Cuánta desolación me ha dado tu poesía. Te comento que, a estas alturas de mi camino, me he dado cuenta que eso pasa cuando esperamos que la plenitud llegue de afuera y resulta que la paz nos la tenemos que proveer nosotros mismos, esa es la única fuente que está siempre a mano, que no se va porque se cansa y que siempre busca la maestría que todos en nuestro íntimo potencial somos capaces de alcanzar. El solo hecho de meditar 10 minutos al despertar, nos brinda una visión interna y aunque en ella veamos sensaciones buenas y otras no tanto, nos podemos encargar de aquellas no positivas, trabajarlas, a veces con ayuda y también con prácticas diarias, paciencia y constancia. Estoy de acuerdo, hay que ser valiente para entender la verdad, enfrentar lo que debamos enfrentar y entrar en el camino de una verdadera y definitiva sanación, te lo digo porque estoy viviendo algo así. Excelentemente bien expresado Yashira, espero que tú estés bien y muy conectada contigo misma, quienes escribimos de los sentimientos somos buscadores muy sensibles a la vez de seres muy valientes en expresarlos y al hacerlo ayudamos a otras almas a reflexionar.
ResponderEliminarUn abrazo grande, te deseo un tiempo eterno de bendiciones, con la primera de todas que es estar viva. Besos amiga poeta.
Paty
Hay que ser valientes para vivir!! Tremendo poema tus letras tienen mucha intensidad. Que bueno que vuelvas a escribir.Beso
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