La vida nos pone cebos,
golosos intentos de que perdamos libertad,
nos acercamos pensando que son ruegos,
una prometedora relación, que nos dará seguridad,
mayores ingresos en el ámbito laboral,
señuelos que nos ofrecen más facilidad,
pero todo eso tiene un precio,
que pone a prueba nuestra vitalidad,
todo supone renuncia, dejar de ser,
a cambio hay entregas que hacer,
tu pequeña contribución a tu vida de mujer,
cuando dices "ya bailaré, leeré, abrazaré...",
estás cayendo en su trampa,
te vas dejando llevar, te vas dejando perder.
Sin darte cuenta se va prendiendo una hoguera,
y en ella se van quemando tus sueños,
tus inquietudes, lo que antes alentaba tus juegos,
no permitas que tu vida la reduzcan a cenizas.
Y no es tu fuego el que quema,
es el fuego que te tienta y te aparta de tu ser.
Estate alerta, no te dejes convencer,
no permitas que te roben el aliento de tu alma,
con promesas, con renuncias a tu forma de ser,
que no te hagan cautiva de sus formas de ver.
Estate alerta y pelea para tu mecha encender,
que seas tú quien prenda el fuego,
quien queme desde dentro, todo aquello
de lo que te tengas que desprender.
Imágenes tomadas de la red